
espeluznante
que todavía tengáis ganas de escucharme.
Porque hace tiempo que mis cosas han dejado de avanzar.
Y no solo eso no contento con decirlas me complazco en repetirlas hasta que todos me miréis mal.
Y no contento con pensarlas me complazco en explicarlas hasta que parecen verdad.
Como si no lo fueran ya.