tras un pasillo y una puerta
que se abre a otro pasillo, que
sigue hasta perderse
desde un pasaje que conduce
a la escalera que remonta
a las terrazas
hasta una alcoba en la que espera
una mujer de blanco
al término de un largo recorrido
en una operación combinatoria
en la que el muerto boca abajo
es otra indagación que recomienza
ante un espejo que denuncia
o acaso altera las siluetas